El Extreme Barcelona no es solo un despliegue de trucos imposibles, rampas gigantes y pura adrenalina urbana; es también un festival de cultura de calle donde la música juega un papel crucial. Para entender cómo se construye la banda sonora del evento de deportes extremos más importante de la ciudad, conversamos con dos de sus DJs más emblemáticos: DJ Kisa, una auténtica leyenda del festival con doce años a los platos, y Druman Selektor, quien lleva seis ediciones marcando el ritmo de las competiciones.
DJ Kisa: «Cada año pienso: ‘Madre mía, no me creo lo que acabo de ver'»
¿Cuántos años llevas pinchando en el Extreme Barcelona?
Este será mi duodécimo año tocando en el Extreme Barcelona y, de verdad, es mi festival favorito del mundo mundial. Estoy súper agradecida de poder formar parte de esta familia, rodeada de los mejores atletas del planeta y de una organización tan sumamente profesional.
Después de tantos años siendo parte de la banda sonora del evento, ¿qué hace que siga siendo especial para ti?
Está ubicado al lado de la playa, con vistas al mar, en mi ciudad preferida. Me encanta poder ser testigo cada año del nivelazo de los jóvenes guerreros: talentosos, atrevidos y que ponen todo de su parte para hacer de este festival una combinación inimaginable, peligrosa e increíble de arte, deporte, valentía, música, profesionalidad, motivación, amistades profundas y la buena vibra de atletas y visitantes de todo el mundo.
Además, se puede ver a los mejores deportistas de acción en directo y ¡es totalmente gratis! Hay espacios de baile, cantantes y arte urbano; es accesible y divertido tanto para niños como para adultos. Para mí es el festival más completo que existe y me llena el corazón reencontrarme con amigos del mundillo de la música, el baile, el arte y el deporte extremo durante estos días que, para mí, son sagrados.
¿Cómo influye el ritmo de las competiciones en la selección musical que haces durante el día?
Siempre le quiero meter un montón de caña. Sigo a muchos de los riders en Instagram para ver en qué onda están. Intento adaptarme también según sus nacionalidades, pero sobre todo mi meta es que se vuelvan aún más locos y extremos gracias a la música, ¡jaja!
Si tuvieras que definir el espíritu de Extreme Barcelona en tres canciones, ¿cuáles elegirías y por qué?
1. Win de Jay Rock: Porque cada uno que pasa por ahí ya ganó solo por atreverse a entrar en la pista y practicar sus habilidades para competir junto a los campeones del mundo. Requiere mucho talento, ambición y trabajo. El Extreme es un festival sano, abierto y divertido para toda la familia sin llegar a ser ñoño, y eso me encanta. ¡Mira que he estado veces allí y siempre flipo con lo que veo!
2. Sicko Mode de Travis Scott: Porque para saltar ahí hay que ir con dos cojones bien puestos.
3. We Dem Boyz de Wiz Khalifa: «Holla, holla, holla, we making noise!». Los mejores del mundo hacen ruido solo con mostrar lo que saben hacer; son durísimos. Por cierto, todas estas canciones también van dedicadas a las mujeres, evidentemente. ¡Nadie puede con ellas, son puro fuego!
Has visto pasar a distintas generaciones de riders desde la cabina. ¿Cómo has vivido la evolución tanto del deporte como de la cultura urbana?
Cada año es más loco. Siempre me quedo con la boca abierta pensando: «Madre mía, no me creo lo que acabo de ver». Y a veces bromeo pensando: «¡Espero que mi hija no quiera hacer esto!» (aunque ya le encanta el skate y el scooter también). Eso es otra cosa que me apasiona del festival: se mezclan disciplinas que no suelen convivir en otros espacios, y aquí lo hacen en paz, compartiendo la pasión por el deporte callejero.
¿Qué estilo musical definiría cada uno de estos tres deportes: Skate, BMX y Scooter?
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Skate: Hip-hop old school.
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BMX: Rock y hip-hop.
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Scooter: Hip-hop, trap francés e inglés.
¿Alguna anécdota o momento divertido que recuerdes especialmente?
Al final del evento siempre se lía con la jam y ahí todo el mundo se desata. Yo también me sumo; es una fiesta total donde el público, los atletas y la música se funden en una locura colectiva.
Como anécdota familiar: mi hija ha venido cada año desde que nació, se queda con amigos hasta que termino y le encanta. El año pasado, cuando acabé, me estaba esperando abajo. Mi amiga le dijo que se esperase a que yo bajara, pero ella vio que la música había terminado y, sin ninguna vergüenza, se fue directa hacia el portero de seguridad —un tipo enorme—. El de seguridad le dijo que no podía pasar, pero ella le dio un empujón y pasó diciendo: «¡Es mi madre, voy!», y se subió a la tarima. ¡Me morí de risa!
Otra divertida: conocí a unos atletas de scooter de París que luego, por casualidad, me vieron pinchar allí en Francia. Cuando me iba a pedir un Uber para volver al hotel, se ofrecieron a llevarme en scooter… ¡y yo estaba embarazada de cinco meses! Llegué sana, salva y muy bien, pero fue una aventura genial.
Druman Selektor: «La música en el Extreme no es solo fondo, forma parte de la experiencia»
¿Cuántos años llevas pinchando en el Extreme Barcelona?
Llevo seis años siendo el DJ oficial de Extreme Barcelona. Durante este tiempo he tenido la suerte de vivir el evento desde dentro, acompañando con mi selección musical cada edición y formando parte de una experiencia que va mucho más allá de la mera competición deportiva.
Después de tantos años siendo parte de la banda sonora del evento, ¿qué hace que siga siendo especial para ti?
Cada edición tiene una energía diferente. Lo que más me motiva es que la música no está solo de fondo, sino que forma parte activa de la experiencia. Poder leer el ambiente, conectar con los riders, los speakers y el público, y acompañar cada momento con la canción adecuada hace que cada año sea único. Además, está el factor humano: reencontrarme con tanta gente que ya considero mi familia.
¿Cómo influye el ritmo de las competiciones en la selección musical que haces durante la jornada?
Influye totalmente. Intento que la música respire al mismo ritmo que la competición. En los momentos de máxima intensidad busco temas que aporten adrenalina y empujen tanto a los riders como al público. Cuando el ambiente necesita un respiro, adapto la selección para mantener la energía sin saturar a la gente. Es una lectura constante de lo que ocurre en cada instante.
Por ejemplo, cuando estoy pinchando para la competición de Scooter busco música más actual, ya que los riders son súper jóvenes. En el BMX, donde hay gente con más experiencia, suelo soltar clásicos del rock. Y si es la competición de Skate, tiro más de hip-hop, trap y rock ‘n’ roll. Voy leyendo el ambiente por categorías para que el público conecte y los riders se sientan cómodos.
Si tuvieras que resumir el espíritu de Extreme Barcelona en tres canciones, ¿cuáles elegirías?
Es difícil escoger solo tres temas, pero mi selección sería:
1. Work Hard Play Hard de Wiz Khalifa
2. Adam’s Song de Blink-182
3. Tarantula de Pendulum
Son canciones que, en cuanto suenan, hacen que el público y los riders reaccionen de forma increíble. Tienen muchísima energía. Aunque pertenecen a géneros diferentes, si escoges el momento idóneo funcionan muy bien. Hay que tener en cuenta que los sets que hago en el Extreme son muy largos —alguna vez he pinchado durante más de 11 horas seguidas—, por lo que cada jornada acaba siendo un auténtico viaje musical.
Has visto pasar a distintas generaciones de riders desde la cabina. ¿Cómo has vivido la evolución tanto del deporte como de la cultura urbana?
Ha sido impresionante. El nivel deportivo ha crecido de una forma increíble; cada año vemos trucos que hace una década parecían imposibles. Pero, al mismo tiempo, la esencia sigue intacta: la pasión, la creatividad y el compañerismo continúan siendo el corazón de estos deportes.
Ver a leyendas de estas disciplinas y al año siguiente comprobar que ya se han retirado te hace valorar la suerte de estar en esa cabina. Como venezolano, para mí fue un orgullo tremendo ver en directo a Daniel Dhers llevarse la medalla de oro en 2021. También he visto cómo la cultura urbana ha ganado un enorme reconocimiento, pasando de ser algo alternativo a formar parte de la cultura popular sin perder un ápice de su identidad.
¿Qué canción o estilo musical definiría cada uno de estos tres deportes: Skate, BMX y Scooter?
Más que una sola canción, diría que cada disciplina tiene una personalidad muy marcada:
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Skate: Punk rock y hip-hop clásico, por su historia y su actitud.
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BMX: Rock alternativo, rock clásico y hip-hop, porque transmiten fuerza e intensidad pura.
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Scooter: Drum and Bass, trap y bass music, estilos que conectan muchísimo con las nuevas generaciones.
Al final, los tres deportes comparten lo más importante: libertad, creatividad y personalidad propia.